TRATAMIENTO PARA LA FIBROMIALGIA

El tratamiento para la fibromialgia presenta grandes dificultades, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una enfermedad crónica.

La fibromialgia es una enfermedad crónica con una presentación clínica compleja. Este trastorno puede ser extremadamente debilitante y también puede interferir con las actividades diarias normales. No existe cura conocida y el tratamiento de la fibromialgia se centra principalmente en el tratamiento de los síntomas y la mejora del estado general de salud.

La fibromialgia causa dolor, tensión muscular en muchas zonas del cuerpo, fatiga y muchos otros síntomas, que pueden variar en apariencia e intensidad en cada paciente: algunos sujetos con fibromialgia tienen síntomas leves y requieren un tratamiento más moderado y específico, mientras que otros tienen síntomas graves y requieren un enfoque terapéutico integral.

El médico puede indicar un plan de tratamiento individual, adaptado a las necesidades de cada paciente con fibromialgia. La medicina convencional se basa en tratamientos farmacológicos para controlar síntomas como el dolor, la astenia, los trastornos del sueño y corregir las alteraciones subyacentes a la enfermedad (en particular la deficiencia de serotonina).

Los tratamientos no farmacológicos, como la educación del paciente, el ejercicio aeróbico y la terapia cognitivo-conductual, pueden ayudar en las mejoras funcionales y son extremadamente efectivos para modificar la hiperactividad neurovegetativa presente en la fibromialgia.

Estudios recientes han demostrado que se puede lograr un mejor resultado terapéutico combinando diferentes enfoques multidisciplinarios. De hecho, los planes de tratamiento integrados han demostrado ser efectivos para aliviar el dolor y otros síntomas relacionados con la fibromialgia.

 

MEDICAMENTOS

Podemos distinguir diferentes clases de medicamentos utilizados para el tratamiento de la fibromialgia.

En el tratamiento del dolor crónico y la sintomatología más amplia relacionada con el trastorno, la Food and Drug Administration (FDA) aprueba tres medicamentos para el tratamiento de la fibromialgia:

  • Pregabalina (aprobado en junio de 2007)
  • Duloxetina (aprobada en junio de 2008)
  • Milnacipran (aprobado en enero de 2009, pero no en Europa)

Antidepresivos

En el tratamiento de la fibromialgia, un enfoque inicial consolidado durante muchos años implicó el uso de antidepresivos tricíclicos (p.ej.: amitriptilina y trazodona), solos o en combinación con una benzodiazepina de acción corta. Se pueden administrar dosis bajas de estos medicamentos para aliviar múltiples síntomas, reduciendo parcialmente el dolor y los trastornos del sueño y el estado de ánimo.

Generalmente, estos medicamentos están asociados con medicamentos relajantes musculares. Además, es importante recordar que la serotonina, además de estar implicada en uno de los mecanismos “centrales” de la enfermedad, también está implicada en la génesis de algunas formas de depresión, por lo que la mayoría de los fármacos que actúan sobre la serotonina están clasificados como antidepresivos.

Actualmente, se prefieren los nuevos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), como la fluoxetina o el cihalopram, y se ha demostrado que son clínicamente efectivos para reducir el dolor y los trastornos del sueño, así como para aumentar la capacidad de realizar las actividades diarias.

Inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (ISRSN): Tienen receptores selectivos y acción específica sobre los transportadores de serotonina y noradrenalina. Estos fármacos, como la venlafaxina y la duloxetina, pueden ser efectivos para mejorar la función física, el dolor, la rigidez articular y la tensión muscular.

Los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina se utilizan principalmente cuando los ISRS (que actúan sólo sobre la serotonina) demuestran no ser efectivos.

Relajantes musculares

Si la rigidez muscular es predominante, puede ser útil asociar un relajante muscular central, que actúa sobre la manifestación “periférica” de la fibromialgia reduciendo la contractura y el dolor muscular. Los miorrelajantes que han demostrado la acción más específica en la fibromialgia son la ciclobenzaprina y la tizanidina.

Analgésicos

Los analgésicos se pueden utilizar para reducir la inflamación, aunque a menudo no son adecuados para reducir el dolor asociado con la fibromialgia.

El acetaminofeno puede aliviar el dolor muscular y la rigidez causada por la fibromialgia. Sin embargo, su efectividad varía.

El tramadol es un analgésico sintético de acción central que se puede prescribir solo o en combinación con paracetamol. Tiene algunas propiedades opiáceas y ha demostrado ser eficaz en algunos pacientes con fibromialgia.

El médico también puede indicar, en combinación con otros medicamentos, algunos medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINES), como ibuprofeno o naproxeno sódico; sin embargo, la respuesta general al tratamiento es parcial e insatisfactoria, como lo confirman varios estudios.

Antiepiléticos

En pacientes con fibromialgia con dolor refractario o hiperalgesia, se puede indicar la adición de un fármaco diseñado para tratar la epilepsia, con resultados variables.

Estos fármacos antiepilépticos son útiles para reducir ciertos tipos de dolor:

  • Gabapentina: Es útil, a veces, para tratar ciertos síntomas, como estados de dolor crónico.
  • Pregabalina: el primer medicamento aprobado por la Food and Drug Administration (FDA) para el tratamiento de la fibromialgia. La pregabalina es un análogo del ácido aminobutírico γ (GABA), aprobado para el tratamiento del dolor neurológico central y periférico, eficaz en la reducción significativa del dolor, trastornos del sueño, astenia y calidad de vida.

 

NOTAS SOBRE LAS INDICACIONES FARMACOLÓGICAS 

Los analgésicos deben tener un efecto sobre los centros de dolor y no deben ser simples antiinflamatorios (su efectividad en el síndrome de fibromialgia es prácticamente nula).

No se recomienda la administración de AINES como tratamiento de primera línea.

En términos de tiempo, pueden ser necesarios:

  • hasta tres meses para beneficiarse del tratamiento con amitriptilina (antidepresivo)
  • hasta seis meses para obtener la máxima respuesta de duloxetina (SSNRI) y pregabalina (antiepiléptico)

Algunos medicamentos pueden potencialmente causar síntomas de abstinencia cuando se suspende la terapia. Para los antidepresivos y la pregabalina en particular, es útil suspender el tratamiento gradualmente.

FISIOTERAPIA

La fisioterapia (TENS, iontoforesis, termoterapia, etc.) se recomiendan a menudo para los pacientes con fibromialgia; entre ellas, el TENS (Transcutaneous Electrical Nerve Stimulator, Estimulador Eléctrico Transcutáneo del Nervio) es la única que ha demostrado resultados verdaderamente efectivos.

 

TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL

Los factores psicológicos relacionados con la enfermedad (disminución del rendimiento laboral, incapacidad para realizar las actividades diarias normalmente, incluso las triviales, etc.) tienen un impacto significativo en la gravedad de los síntomas de la fibromialgia.

Algunos programas educativos ayudan al paciente a entender la enfermedad y aprender a vivir con ella. Las terapias cognitivo-conductuales son tratamientos a menudo relacionados con el tratamiento farmacológico, que demuestran un efecto moderado en la reducción de los síntomas de la fibromialgia. El mejor efecto se obtiene cuando estas medidas se utilizan en combinación con el ejercicio.

Las terapias psicológicas no parecen tener efectos significativos sobre el dolor, la fatiga y los trastornos del sueño, pero contribuyen a mejorar los trastornos del estado de ánimo y apoyan al paciente en el autocontrol de la enfermedad.