SÍNTOMAS DE FIBROMIALGIA

Los síntomas de fibromialgia son fundamentales para valorar la evolución de la enfermedad.

La fibromialgia es una enfermedad fundamentalmente sintomática, ¿qué quiere decir esto?, que presenta sensaciones y limitaciones a las personas que la padecen, pero sin embargo no tiene un marcador objetivo de confirmación, es decir no existen pruebas de laboratorio para detectar fibromialgia.

A la fibromialgia se le conoce popularmente como la “enfermedad de dolores musculares” por su habitual afectación principal sobre el sistema musculoesquelético.

La fibromialgia ha existido durante siglos, y nuestras bisabuelas que experimentaron síntomas de fibromialgia probablemente fueron diagnosticadas con reumatismo.  En 1904 Sir William Gowers dio una conferencia sobre Lumbago: sus lecciones y análogos, a los médicos del Hospital Nacional de Paralíticos y Epilépticos en Londres, Inglaterra.  Fue durante esta conferencia cuando el Dr. Gowers describió la “fibrositis” por primera vez y el término comenzó a ser usado como una palabra descriptiva para los síntomas del reumatismo de los tejidos blandos. 

La palabra fibrositis indicaba que había inflamación, lo que contribuía a que el paciente experimentara dolor. A medida que la ciencia avanzó y se descubrió más sobre el trastorno, se hizo evidente que el tipo de inflamación que se encuentra en las enfermedades artríticas no está presente en la fibromialgia.  Hasta 1976 no se abandonó el “itis” y se adoptó el síndrome de fibromialgia como nuevo título para esta enfermedad de la tercera edad. 

El término síndrome se agregó a la fibromialgia porque ofrece una manera de compilar los diferentes síntomas de la fibromialgia en un solo trastorno, perceptible por los profesionales de la salud. A finales de la década de 1990, el síndrome de fibromialgia (FMS, por sus siglas en inglés) se transformó en fibromialgia (FM, por sus siglas en inglés) debido a que la investigación comenzó a descubrir más evidencia científica de que la fibromialgia era una entidad distinta.  Aunque la palabra fibromialgia se ha convertido en un término médico familiar, sigue desconcertando a la comunidad profesional y a las personas a las que afecta.

SÍNTOMAS MÁS FRECUENTES

Como en todas las enfermedades para hacer un correcto diagnóstico debemos tener en cuenta los signos y síntomas clínicos que aparecen en la mayoría de los pacientes. La fibromialgia tiene varias de estas características compartidas con otras enfermedades por eso es necesario analizar minuciosamente cada uno de ellos y realizar un correcto diagnóstico diferencial.

Los síntomas de la fibromialgia pueden variar en intensidad y los más frecuentes son;  

  • Dolor muscular intenso
  • Fatiga
  • Trastornos del sueño (apnea del sueño y/o sueño no reparador)
  • Dificultades cognitivas (problemas de memoria o de lucidez mental)
  • Rigidez

Dolor muscular intenso

El dolor muscular es un síntoma que hay que valorar cuidadosamente. Tal y como hemos comentado el dolor es una percepción que tiene un gran componente de modulación a nivel central. En algunos casos diferenciar si es dolor molestia o agujetas provocadas por actividades intensas puede ser difícil de identificar incluso por las mismas personas que las padecen.

Una de las características que diferencia el dolor muscular de la fibromialgia respecto a otros tipos de dolor muscular es la localización. En las personas que padecen la enfermedad el dolor suele aparecer de manera dispersa por todo el cuerpo, incluso cambia de localización a lo largo del día o de un día para otro. Puede aparecer en piernas y brazos, espalda, hombros, músculos del cuello y la cara incluso con la sensación de dolor en los músculos de la cabeza.

El dolor muscular generalizado puede aparecer también debido a una infección o un proceso gripal, la diferencia principal es que en estos casos suele venir acompañado de fiebre o febrícula.

Si la sensación de dolor muscular viene acompañado de calambres puede deberse a déficit de potasio, actividad física intensa o deshidratación. Es importante en estos casos analizar estos parámetros para descartar que se deban a circunstancias que puedan corregirse para evitar aumentar los síntomas perjudiciales para las personas que padecen fibromialgia.

Cuando aparece dolor muscular debería haber inflamación de dichas células musculares. La inflamación muscular es una reacción que se produce ante distintos factores que afectan la homeostasis. Para que podamos entender en que consiste esto necesitamos entender que es la homeostasis.

La homeostasis es el proceso de regulación del medio interno corporal para mantener una condición estable y constante ante los cambios o condiciones que le afecta.

La inflamacion por lo tanto se puede producir como respuesta a algún tipo de lesión muscular, o al ejercicio físico. En este proceso intervienen proteínas llamadas citoquinas fundamentales en los procesos de regulación inflamatorias e inmunológicas implicadas en la reparación del tejido dañado. Hay que destacar el papel de tratamientos locales para reducir la inflación como la crioterapia, masajes, vibración, ultrasonidos, y la fisioterapia, que han demostrado su utilidad, pero hablaremos más en profundidad de este tema en tratamientos para la fibromialgia.

Sin embargo en los pacientes con fibromialgia los tratamientos locales tienen una efectividad reducida, en primer lugar porque son zonas corporales demasiado extensas, y por otro lado porque no puede existir una inflamación generalizada de la musculatura ya que eso generaría un proceso denominado rabdomiolisis.

Este proceso se produce cuando existe un excesivo daño muscular que provoca la salida del líquido interno de las células musculares hacia el torrente sanguíneo. Entre las sustancias que salen del líquido intracelular se encuentra la mioglobina que deberá filtrar el riñón y que puede provocar daño en este órgano.

Si existiera este proceso al realizar analítica sanguínea o de orina ciertos marcadores aparecerían elevados entre ellos la creatinina y la mioglobina.

Fatiga 

La fatiga y el dolor muscular generalizado son síntomas que aparecen frecuentemente y las personas se sienten extenuadas con pequeños esfuerzos y actividades cotidianas.

Este cansancio constante genera un estado elevado de estrés y ansiedad, ya que tareas habitualmente sencillas se convierten en verdaderas barreras insuperables.

La fatiga puede ser habitual y normal tras esfuerzos importantes relacionados con las actividades deportivas y laborales, por acumulación en la falta de sueño o por un excesivo estrés psicológico o emocional. Es un síntoma común y por lo general no tiene por qué ser indicio de un enfermedad importante, pero puede ser un signo de un problema físico o mental latente más grave.

La fatiga permanente es un problema de salud reconocido como entidad clínica y denominado síndrome de fatiga crónica.  Como características principales aparece fatiga debilitante, intensa y grave con un periodo de evolución de seis meses o más, con oscilaciones en su intensidad y sin ninguna causa aparente. No se produce disminución con reposo, interfiere en las actividades de la vida diaria, tiende a empeorar con el ejercicio y se asocia con otros síntomas sistémicos generales tanto físicos como nueropiscológicos.

Cuando no conseguimos controlar y realizar una buena gestión de dicha fatiga mediante el descanso, el sueño o una buena alimentación, debe considerarse la opción de consultar con un profesional.

Sería recomendable descartar cualquier problema relacionado con hipotensión arterial o realizar una analítica sanguínea para comprobar los valores de glucosa o algún marcador que indique anemia en mayor o menor grado.

Como en cualquier síntoma de la fibromialgia mejorar lo máximo posible los parámetros que estén a nuestro alcance es fundamental para aliviar el sufrimiento de estas personas.

Trastornos del sueño

Existen muchos tipos de trastornos del sueño y todos aumentan o potencian los síntomas de cualquier enfermedad presente o concomitante. No todos los trastornos del sueño son relacionados con la falta, también existen los que generan una excesiva necesidad de dormir. Tanto en un caso como en otro afectará a nuestra fisiología natural y regulación del ciclo vital.

Las personas regulamos nuestro sueño a nivel fisiológico por el llamado ritmo circadiano.

El ritmo circadiano puede definirse como patrones cíclicos y persistentes inherentes que se repiten en un período de aproximado de 24 horas. Esta palabra se deriva de las palabras latinas circa y dies que significan respectivamente alrededor y día. Al estudio de dicha área se le conoce con el nombre de “Cronobiología”.

Los ritmos circadianos implican cambios en múltiples variables tanto físicas y mentales como de comportamiento, hormonales, etc. En el cuerpo humano dichos ritmos están representados en varios procesos biológicos como el ciclo sueño-vigilia, el proceso digestivo, los latidos del corazón, el ritmo metabólico, la producción de hormonas, la regulación de la temperatura corporal, la regeneración celular, la alimentación, etc.

Los factores ambientales como la luz solar, la oscuridad, la temperatura son los principales factores que afectan a los rítmos circadianos.

Estos son regulados por el sistema nervioso central que los controla por un reloj biológico llamado “marcapasos circadiano”. Este reloj biológico interno es una parte del cerebro conocida como núcleo supraquiasmático compuesto aproximadamente por 20.000 neuronas y se encuentra en el hipotálamo por encima de donde se cruzan los nervios ópticos. Su proximidad a los nervios ópticos le proporciona su propiedad de “reacción a la luz”.

El ciclo del sueño humano es el mejor ejemplo de la representación de ritmos circadianos. El sueño es controlado por neurotransmisores, en gran parte acetilcolina y estos actúan sobre las neuronas presentes en el tronco encefálico y la médula espinal mediantes señales que son producidas desde el sistema nervioso central.

El ciclo de sueño y vigilia de los seres humanos está regulado principalmente por la luz y la temperatura. Cualquier cambio en éstos cambiará o interrumpirá el ciclo de sueño/vigilia y ello conlleva efectos como hemos comentado anteriormente sobre el proceso digestivo.

La melatonina endógena secretada por la glándula pineal también ilustra una estrecha alianza con el ritmo interno del sueño circadiano. Esta aumenta durante la oscuridad y disminuye durante el día. Debido a ella el cuerpo es capaz de inducir el sueño cuando el impulso homeostático para dormir es insuficiente. También ayuda a ajustar el ritmo de sueño circadiano a los nuevos tiempos deseados.

Los ritmos circadianos de sueño temporales comunes incluyen el desfase horario y los problemas resultantes de trabajar en turnos cambiantes.

Dificultades cognitivas

Es habitual encontrar la presencia de algún grado de disfunción cognitiva en la mayoría de las personas con fibromialgia. Este factor suele afectar la atención, la memoria episódica y la memoria de trabajo. También suelen aparecer dificultades para realizar actividades complejas que requieran de varios estímulos de manera simulatanea.

Han sido varios los estudios publicados que asocian el grado de dolor, trastornos del sueño, depresión y fatiga en relación a los trastrornos cognitivos así como personalidad y tipos de afrotamiento.

El objetivo de analizar estos factores se basa en la búsqueda que puedan explicar o la relación entre rendimiento cognititvo y la disfunción que presentan los pacientes con fibromialgia. Muchas de las persona aquejadas de la enfermedad refieren trastornos relacionados con concentración, memoria y atención.

Sin embargo no son factores analizados de manera sistematizada en los estudios y recogidas de datos realizadas a los pacientes aunque sí se relacionan claramente con la pérdida con la calidad de vida.

Dirigir el esfuerzo en gestionar estas alteraciones cognitivas pueden ser un buen pilar para contribuir a mejorar el resto de síntomas de la enfermedad, ya que tanto el dolor como la fatiga pueden verse modulados por estas alteraciones funcionales del sistema nervioso central.

Rigidez

La rigidez, conocida también habitualmente como rigidez matinal o articular es una característica presente en otros tipo de enfermedades y patologías musculoesqueléticas como la artrosis o atritis reumatoide.

Esta puede cursar de diversa forma afectando a una articulación en particular o a varias de ellas de manera simultánea. Las articulaciones más comunes en las que suele aparecer son pies y manos, rodillas, caderas y en la columna vertebral.

Aunque habitualmente se presenta de manera más intensa por las mañanas puede aparecer tras momentos prolongados de reposo o inactividad duradera. El tiempo de duración de dicha rigidez es variables y puede oscilar entre 30 minutos y 1 hora habitualmente aunque en algunas ocasiones se puede prolongar por más tiempo.

Este síntoma genera gran alteración funcional en la personas que la padecen y afecta de manera considerable a la autonomía y la calidad de vida.

Como medidas iniciales para combatir la rigidez se recomiendan realizar ejercicios dinámicos suaves, calor locar y evitar mantener posiciones mantenidas de manera prolongada.

OTROS SÍNTOMAS DE FIBROMIALGIA

Otros síntomas comunes pueden incluir;

  • Depresión
  • Ansiedad
  • Migrañas
  • Cefaleas tensionales
  • Dolor pélvico
  • Vejiga irritable o hiperactiva
  • Síndrome de colon irritable (SCI)
  • Síndrome de la articulación temporomandibular (incluyendo tinitus)
  • Enfermedad por reflujo gastrointestinal (ERGI)

El estrés a menudo empeora los síntomas relacionados.

INCAPACIDAD POR FIBROMIALGIA

La incapacidad es uno de los principales problemas que genera la enfermedad derivada por todos los síntomas y limitaciones físicas que generan la fatiga, el dolor, la rigidez, etc.

El principal problema a este respecto que sufren los pacientes que padecen la enfermedad es que no existe un marcador objetivo que identifique que las personas padecen fibromialgia.

Sufren las limitaciones de la enfermedad pero en muchos casos han sido acusadas de fingir sus síntomas e incluso de moverse incentivadas por intereses exclusivamente económicos.

Ha sido durante mucho tiempo una enfermedad invisible y muchos médicos la relacionaban exclusivamente con trastornos psicológicos o psiquiátricos dando lugar a tratamientos prolongados incorrectos e ineficaces.

En la actualidad la situación ha evolucionado y las personas que padecen fibromialgia tienen un diagnóstico más preciso con un tratamiento adecuado a sus necesidades aunque aún se sigue investigando en qué es lo que relamente provoca esta patología que afecta a tantas personas.