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Los remedios caseros contra la fibromialgia han sido promocionados desde el comienzo de la enfermedad. Cuando hablamos de qué es la fibromialgia damos por hecho que es una enfermedad que no tiene cura y su tratamiento se basa principalmente en el abordaje de la sintomatología.

Existen muchos frentes relacionados con terapias naturales, fitoterapia o plantas medicinales, nutrición ortomolecular y otras posibilidades terapéuticas que repasaremos en este post, e intentaremos ser objetivos y consecuentes con la información aportada, así como con las expectativas.

Ejercicio aeróbico y de fuerza para la fibriomialgia

El ejercicio físico es fundamental tanto como herramienta preventiva para la salud, mantenimiento y mejora de la misma. Es sabido por todos que trabajar con ejercicio físico favorece la flexibilidad, la fuerza la capacidad cardiovascular, mejora la calidad de vida de las personas y el estado de ánimo.

El ejercicio aeróbico de tipo moderado combinando con un programa de ejercicios analíticos articulares o de fuerza puede ser una mezcla ideal para conseguir mejorar el dolor y la rigidez.

Otro factor importante es combinar la actividad aeróbica con ejercicios funcionales que trabajen patrones de movimientos de tipo diagonal y global y tienen un enfoque de trabajo más complejo a nivel neuromuscular, aunque siempre se debe controlar la carga de trabajo tanto en volumen como en intensidad, es decir número de ejercicios y repeticiones así como el peso.

Yoga y pilates para la fibromialgia

Cada día son más las personas que practican yoga y pilates. Este tipo de ejercicio ayuda a mejorar la flexibilidad y eliminar la rigidez, y las personas con fibromialgia suelen padecer habitualmente este tipo de síntomas.

El trabajo de respiración consciente favorece la relajación y movimiento del diafragma, y el entrenamiento de la movilidad fluida y controlada ayudará a moverse mejor a las personas afectadas. Tendrán lo que denominamos una mejor capacidad de control motor y ello le permitirá controlar mejor su tono muscular y la sensación de dificultad para moverse.

Un para de sesiones semanales de 45-50 minutos pueden ser suficientes para encontrar mejoría de los síntomas a medio-largo plazo.

Meditación para la fibromialgia

Muchas de las personas enfermas de fibromialgia padecen alteraciones del sueño y problemas psicológicos asociados al dolor crónico, ansiedad, estrés, etc. Las terapias habituales basadas en medicación no consiguen estabilizar el cuadro clínico del paciente y mucho menos aprender a gestionar los estados de ansiedad que se producen.

Una de las herramientas que sí puede ayudar a las personas que padecen fibromialgia a controlar y gestionar sus síntomas y su dolor es el Mindfulness o atención plena. Esta técnica se centra en el momento presente y se basa en controlar nuestra mente sobre el peso que tienen los recuerdos del pasado y la incertidumbre del futuro. La capacidad de centrar la mente y la atención en la respiración y las sensaciones del momento presente nos facilitan un mayor control sobre nuestras sensaciones actuales.

De esta forma evitaremos pensamientos catastrofistas futuros asociados a mensajes del tipo; cada día voy a estar peor, o al final terminaré sin poder moverme etc. También nos permite eliminar recuerdos del pasado que no son nada beneficiosos, ya que esa realidad tampoco existe y solo se encuentra en nuestra mente en forma de recuerdos generados por conexiones neuronales, podríamos decir que son ilusiones, y son aquellas del tipo; con lo bien que estaba yo antes de la enfermedad, eso si era vivir ahora esto es un infierno, etc.

Ni el futuro es real ni el pasado existe en este momento, por lo tanto aprendiendo a gestionar el ahora potenciamos nuestras capacidades de afrontamiento y nuestras estrategias de control sobre nuestras emociones y sensaciones, aceptándolas y dejándolas fluir.

Relajación progresiva de Jacobson para la fibromialgia

Existen varias técnicas de relajación muy conocidas y efectivas, entre ellas se encuentran la técnica de relajación de Schultz y la relajación progresiva de Jacobson que es de la que hablaremos en este apartado.

Esta técnica está muy indicada para personas que necesitan de un descanso o tienen una sensación de agotamiento intenso como es el caso de las personas enfermas de fibromialgia. El método consiste en un aprendizaje de control motor en activación y reposo sobre nuestra musculatura corporal.

Lo ideal es trabajar en posición tumbada, en un momento del día en el que no tengamos prisa y podamos relajarnos bien. La técnica consiste en realizar varios ciclos de contracción y relajación de la musculatura, comenzando por la cabeza y terminando por los pies. En el programa completo se recomienda trabajar toda la musculatura, frente, cara, cuello, hombros, brazos, espalda, piernas, etc.

Una vez hallamos conseguido un buen nivel de capacidad para contraer y relajar de manera consciente y voluntaria, podremos identificar aquellos músculos o zonas corporales que tienen mayor tensión y entrenar directamente las áreas más afectadas.

Es una técnica con la cuál en pocas sesiones se obtienen resultados y es ideal para relajar la musculatura, reducir el tono y favorecer el descanso y la recuperación.

Plantas medicinales para la fibromialgia

Existen varias plantas o fórmulas que se pueden utilizar para ayudar a mejorar los síntomas de la fibromialgia, en general queremos que se entiendan estos como una ayuda y no como recetas milagrosas. A continuación te indicamos las principales.

  • Mezclar una cucharada pequeña de miel con calabaza amarga y tómalo a diario.
  • Añade a un vaso de zumo de naranja una cucharadita de aceite de hígado de bacalao. Beberlo antes de irse a dormir.
  • Haz una mezcla de proporción 1:3:12 de aceite esencial de gaulteria, cloroformo y alcohol y utilízala como loción para aplicar en las zonas de mayor dolor.
  • Mezcla zumo de tres limones y 3 cucharadas de sal de Epsom en un litro de agua y toma una cucharada por la mañana y otra por la tarde.
  • Tomar dos cucharaditas de zumo de patata cruda antes de las comidas.

A continuación enumeraremos otras plantas medicinales que tienen efectos antirreumáticos;

  • Abedul, acónito, álamo, aliso, alstonia, aralia, aristolaquia, azedaraque, álamo aromático, arpagofito
  • Brionia negra
  • Cártamo, chuchuguazo, cola de caballo, cactus, cajeput
  • Fucus
  • Gatuña, gaulteria, grosellero negro, guayaco, guindilla
  • Hiedra venenosa
  • Ibéride
  • Jara, jenjibre, judía 
  • Laurel, lavanda, limón
  • Mostaza blanca, mostaza negra
  • Niaulí
  • Ñame silvestre
  • Oroval, ortosifón
  • Pelitre, pimienta
  • Rabo de gallo
  • Sabadilla, sauce, saúco, sello de Salomón, serpol
  • Tomate, tomillo, trébol acuático

Suplementos nutricionales para la fibromialgia 

Dentro de los remedios naturales para la fibromialgia nos gustaría incluir también algunos suplementos naturales. Este tipo de productos creemos que es conveniente que sean dosificados de manera personalizada por personal cualificado oficialmente y de manera complementaria a otras intervenciones.

Por lo tanto a continuación solo enumeraremos algunos de ellos que consideramos más favorables y/o efectivos;

  • Ácido aspártico
  • Ácidos grasos esenciales
  • Cartílago de tiburón
  • Cobre
  • DL-Fenilalanina (DLPA). Compuesta en un 50% por L-fenilalanina y en otro 50% por D-fenilalanina 
  • Dimetilglicina
  • Enzimas digestivas
  • GABA (Ácido gamma aminobutírico)
  • Germanio 132 (c arboxietil-sesquióxido de germanio)
  • Glicina
  • Glutamina
  • Grupo de vitaminas B. Sobre todo B1, B2, B6 y B12
  • Magnesio
  • Litio
  • MSM (Metilsulfonilmetano)
  • SAM (S-Adenosil-L-Metionina)  
  • Triptofano (L-5-hidroxitriptófano)

Además de todos ellos nos gustaría añadir la Coenzima Q-10 ya que favorece la llegada de oxígeno a los tejidos y produce una reducción del dolor.

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