DOLOR CRÓNICO, CAUSAS Y REMEDIOS

El dolor crónico es un dolor continuo o recurrente en intervalos de meses o años. A diferencia del dolor agudo, que es sólo un síntoma de un daño producido en algún órgano o tejido del cuerpo , el dolor crónico en sí mismo puede convertirse en la enfermedad.

Esto puede suceder sobre todo cuando se asocia con disfunción, incluso sin lesiones relevantes, de los nervios periféricos y/o del sistema nervioso central.

 

¿COMO SE PRODUCE LA SENSACIÓN DOLOROSA?

El dolor es un mecanismo para defender al individuo de agentes externos que ponen en peligro su integridad física. El dolor agudo está relacionado con la llamada estimulación “nociceptiva” de los numerosos receptores nerviosos del dolor (“nociceptores”). Estos receptores envían un impulso al sistema nervioso central cuando son estimulados por traumatismos, dolores intensos, hinchazón o inflamación de los tejidos causada por una infección, etc.

La estimulación del nociceptor es también el desencadenante de los reflejos locales automáticos, que nos hacen alejar inmediatamente los dedos de la plancha caliente, así como de las respuestas reflejas generales, que nos hacen alejarnos inmediatamente uno o dos pasos de la plancha.

 

 

MECANISMOS Y CAUSAS DEL DOLOR CRÓNICO

Existen diferentes mecanismos detrás del dolor crónico: con mayor frecuencia, estimulación excesiva y persistente de los “nociceptores” o lesiones del sistema nervioso periférico o central (dolor crónico real con una base precisa y claramente identificable), pero también existen formas frecuentes de dolor crónico que no parecen tener una causa real y claramente identificable, y en este caso hablamos de dolor neuropático.

Los casos muy conocidos (y muy molestos) de dolor neuropático son los de la mujer de cierta edad que ha tenido herpes zóster y que continúa experimentando dolor incluso cuando las vesículas del herpes han desaparecido o el conocido “síndrome del miembro fantasma”, en personas amputadas, pero que continúan reportando una sensación dolorosa en la correspondencia de la extremidad perdida. El dolor crónico de la jaqueca está un poco en medio de estos dos tipos de dolor crónico.

 

ASPECTOS PSICOLÓGICOS DEL DOLOR

Tanto en el dolor agudo como en el crónico, el dolor que experimentamos en ese momento no es algo predeterminado y “estático”, sino la suma (variable) de dos efectos distintos:

la transmisión del impulso nervioso doloroso a lo largo de las vías nerviosas del dolor: las fibras que parten de los “nociceptores” y llegan a la médula espinal, seguidas de otras fibras que suben hacia un área, localizada en las profundidades del cerebro, llamada “tálamo”, y finalmente seguidas por otras fibras nerviosas que suben desde el tálamo hacia la “corteza cerebral”.

El aspecto psicológico que la corteza cerebral, el distrito más sofisticado de nuestro sistema nervioso, da a la sensación nerviosa que viene de la periferia. Los neurólogos utilizan el término `integración’ para definir este tipo de manipulación del impulso del dolor por parte de la corteza y para enfatizar cómo esta manipulación está ligada a nuestra situación emocional, sentimental y psicológica en ese momento (esta es precisamente la razón por la que no podemos notar, ni siquiera en el momento de producirse, un objeto que nos está dañando o un pequeño corte con un objeto metálico, si estamos enfocados en algo diferente).

 

¿CÓMO SE EVALÚA LA INTENSIDAD DEL DOLOR?

De lo dicho se desprende que es fundamental la experiencia personal del individuo y la percepción psicológica de la sensación dolorosa que, a partir de los “nociceptores”, llega a la corteza: es, en realidad, el dolor percibido por el individuo. Como resultado, se han codificado una serie de herramientas subjetivas de autoevaluación del dolor, presentadas como cuestionarios (“escala numérica verbal”, “escala de evaluación verbal”) o incluso como una especie de regla para medir el dolor (“escala visual analógica” o EVA). Además, se crearon numerosos “diarios de dolor”, cumplimentados directamente por el individuo, con preguntas como: ¿el dolor siempre ocurre en ciertos momentos? ¿Qué hiciste cuando sentiste el dolor? Entre las técnicas más objetivas de evaluación del dolor, utilizadas sólo por el médico que observa a su paciente, se encuentra la “escala de expresión facial” que es ampliamente utilizada.

 

DOLOR CRÓNICO Y REMEDIOS

El dolor crónico debe ser tratado como una enfermedad y se debe consultar a profesionales experimentados para investigar sus causas y, sobre todo, para aliviar sus síntomas. El dolor crónico es una de las principales causas de discapacidad y requiere un tratamiento farmacológico y psicoterapéutico adecuado.

Fibromialgia, osteoporosis, artrosis, artritis crónica, pero también dolores de cabeza primarios, lumbociatalgia, dolores de origen articular y metástasis óseas o neuropáticas, como la neuralgia posherpética o la neuralgia del trigémino: para cada una de estas enfermedades puede resultar útil la intervención.