Fibromialgia y gluten
4.7 (93.33%) 3 votes

Desde hace tiempo se investiga la posible relación existente entre la alimentación, concretamente la intolerancia al gluten y enfermedades crónicas como la fibromialgia o la fatiga crónica.

En los últimos años son varios los investigadores que han realizado estudios para intentar aportar luz a esta relación. No debemos olvidar, como hemos comentado en otros artículos anteriores, que necesitamos aportar soluciones basadas en la evidencia científica.

Si bien es cierto, la intuición siempre ha jugado un papel muy importante en los nuevos descubrimientos, estos deben de apoyarse finalmente en datos que acrediten que las hipótesis formuladas son ciertas o no.

 

¿QUÉ ES LA INTOLERANCIA AL GLUTEN?

Durante muchos años se ha hablado y se sigue hablando aún en la actualidad indistintamente de enfermedad celiaca e intolerancia al gluten como si se tratara de lo mismo.

Aunque comparten una serie de características similares, la intolerancia o sensibilidad al gluten no se engloba dentro de los criterios diagnósticos específicos que tiene la celiaquía o enfermedad celiaca.

La sensibilidad al gluten se le conoce también como enteritis linfocítica o enteropatía sensible al gluten y no cuenta para su diagnóstico con pruebas específicas.

Este problema de sensibilidad al gluten se ha relacionado en muchas ocasiones con problemas reumáticos como la fibromialgia y puede venir acompañada de síntomas que engloban desde dolores de la zona abdominal a dolor musculoesquelético difuso y generalizado, fatiga y dolor de cabeza inespecífico entre otros.

Es habitual por lo tanto que compartiendo tantos síntomas la enfermedad celiaca y la sensibilidad al gluten, para diagnosticar la segunda es necesario descartar la primera.

Una vez dicho esto vayamos a explicar entonces que el la enfermedad celiaca.

 

¿QÚE ES LA ENFERMEDAD CELIACA?

La enfermedad celíaca (EC), esprue endémico no-tropical y esprue celíaco, es una patología en la que intervienen tanto mecanismos inmunológicos como no inmunológicos que se desarrolla en pacientes genéticamente susceptibles y tiene relación directa con la ingesta de algunas proteínas, denominadas prolaminas, presentes en el gluten de algunos cereales (trigo, cebada, avena y centeno), así como en cualquier cereal hibrido o derivado de éstos, por ejemplo, el triticale y el kamut.

Las personas con predisposición genética, tanto si se trata de adultos como en el caso de los niños, al ingerir alimentos con dichas proteínas provoca una reacción inflamatoria, de base inmunitaria, en la mucosa del intestino
delgado.

Esta tiene como consecuencia la desaparición de las vellosidades intestinales, afectando a la absorción de nutrientes, reduciendo su capacidad o impidiéndola por completo, por lo tanto afectará a la asimilación de proteínas,
grasas, carbohidratos, vitaminas y sales minerales, causando desequilibrios y malnutrición.

 

RELACIÓN ENTRE LA INTOLERANCIA AL GLUTEN Y LA FIBROMIALGIA

El estómago y todo el sistema disgestivo en general interviene en una gran cantidad de procesos metabólicos y fisiológicos que tienen una repercusión fundamental en el desarrollo de posibles enfermedades.

Como ya se le conoce actualmente, “el segundo cerebro” tiene mucha más importancia de lo que se pensaba en relación a la prevención y detección de enfermedades.

En el estómago se albergan millones de neurones y estas tiene una relevancia fundamental en qué debe el cuerpo hacer con todos los nutrientes que ingerimos.

Probablemente muchas de las enfermedades autoinmunes que sufrimos las personas, ya sea dermatológicas (psoriasis, dermatitis, eccemas…) como de afectación musculoesquelética (artritis, fibromialgia) incluso la mayoría de las alergias, tengan relación directa con el proceso de digestión en la absorción de los nutrientes derivados de un deficiente funcionamiento de nuestro sistema digestivo.

 

NUTRICIÓN CELULAR

El término nutrición, aunque se utilice indistintamente junto con el de alimentación, son dos cosas claramente diferenciadas tecnicamente en base a su funcionamiento.

En el proceso de nutrición, las células se alimentan de material orgánico para la obtención de la energía necesaria para su funcionamiento vital, proceso involutario y totalmente automatizado, gracias a esos maravillosos genes que gobiernan las funciones y dirigen los procesos de manera automática, en pos de la supervivencias de nuestra especie.

En la alimentación el proceso se realiza de manera “consciente”, al menos en principio, ya hablaremos de esto en otro post, pero si es cierto que las personas escogemos lo que queremos consumir cada día.

Los procesos fisiológicos y metabólicos tienen un nivel de complejidad extraordinario, inundado de reacciones químicas, procesando información imposible de gestionar de manera consciente. Teniendo en cuenta el elevado número de gestiones que tiene que realizar nuestro sistema nervioso central, no es de extrañar que con la evolución de la especie, el “jefe” (cerebro), haya buscado una nueva delegación donde gestionar tanta información y tareas.

Para mantener sanas nuestras células el sistema nervioso entérico se encarga de gestionar todas las funciones relacionadas con el sistema digestivo y el proceso de nutrición.

Solo así se podrá conseguir un equilibrio necesario para aportar al organismo todas las sustancias que se necesitan en cada momento y en cada lugar.

Si en algún momento del proceso de absorción, ya sea por la función o por la estructura, se ve alterado, las consecuencias pueden ser sistémicas y afectar a zonas de todo el organismo.

 

GLUTEN 

El gluten es una compleja mezcla de proteínas que se encuentra en la semilla de los cereales, combinada con almidón.

El gluten se diferencia en dos fracciones:

  • Prolaminas (solubles en etanol 40/70%) representan el 90% de la fracción proteica de algunos cereales y por lo tanto son las más relevantes
    • Gliadinas (trigo)
    • Secalinas (centeno)
    • Hordeínas (cebada)
    • Aveninas (avena)

Estas proteínas continen una elevada concentración de los aminoácidos glutamina y prolina. La gran cantidad de estos aminoácidos y su secuencia específica glutamina-glutamina-glutamina-prolina, o bien prolina-serinaglutamina-
glutamina, son los responsables del efecto tóxico en la mucosa de las personas susceptibles de padecer la enfermedad celiaca.

Parece ser, según las últimas investigaciones, que existe una mayor tolerancia a la proteína contenida en la avena, aunque se estima que un 5% de los celiacos pueden no tolerarla.

El principal problema de la avena y productos derivados es que frecuentemente están contaminados con trigo, cebada, o centeno durante el proceso de elaboración (molienda), lo que los convierte en no aptos para la dieta celíaca.

Por otra parte, las prolaminas de otros cereales, como el arroz y el maíz, no son tóxicas, debido a que la concentración en prolina y glutamina o la secuencia específica de estos aminoácidos es mucho más baja o inexistente.

  • Glutelinas (insolubles en etanol) son unas proteínas de tamaño mediano propias de los vegetales

ENFERMEDAD CELIACA EN ESPAÑA

Según los datos de prevalencia de la enfermedad celíaca de la Asociación Madrileña de Celíacos, en España hay al menos 450.000 celíacos, de los que 400.000 están sin diagnosticar y sufren las consecuencias de una enfermedad no tratada.

Antiguamente, se consideraba como un trastorno extraño ya que se desconocía su origen y no se entendía el proceso.

Afectaba mayormente a individuos de origen europeo, caracterizado usualmente por su aparición durante los primeros años de vida. Por otro lado, una gran cantidad de estudios han demostrado recientemente que la enfermedad celíaca es uno de los trastornos crónicos más comunes que afectan a los habitantes de todo el mundo.

La enfermedad celíaca es frecuente no sólo en los países desarrollados sino que su presencia está aumentando en zonas del mundo en desarrollo, como el norte de África e India. Además, se ha visto que puede contribuir sustancialmente a la morbilidad y mortalidad infantil en muchos países en desarrollo.

Estableciéndolo desde un contexto histórico a nivel de evolución, sabemos que el ser humano lleva relativamente poco alimentándose de grano procesado, cultivado en plantaciones artificiales, y por lo tanto su tolerancia a dichas proteínas aún no es aceptada por toda la población.

 

CONCLUSIONES FINALES DE LA FIBROMIALGIA Y GLUTEN

Visto ya la influencia del sistema digestivo en la regulación de los procesos vitales, una alteración en las vellosidades instestinales afecta a la absorción de diversos nutrientes y sustancias para el correcto funcionamiento del organismo.

Esta falta de sustancias pueden interferir en la formación de la estructura ósea favoreciendo la osteoporosis, el impulso nervioso, alteraciones del sueño, déficit de nutrientes energéticos básicos que favorecen la presencia de fatiga crónica y debilidad.

Son muchos los autores que están haciendo estudios con personas afectadas de fibromialgia, valorando la posible asociación con intolerancia al glúten, modificando y regulando las ingestas de los cereales y obteniendo resultados satisfactorios en lo que respecta la mejoría de los síntomas.

Valorando los factores de predisposición del aumento del extres oxidativo y la acumulación de radicales libres, se ha visto que los pacientes con fibromialgia tienen una predisposición a este hecho, afectando a los procesos inflamatorios y relacionados con el dolor.

Puedes acceder  aquí a un estudio sobre fibromialgia y fatiga crónica asociada a la intolerancia al gluten.

Aunque aún queda mucho camino por recorrer, todos los estudios y avances que identifiquen factores negativos y perjudiciales para la fibromialgia deben ser tenidos en cuenta.

Al tratarse de una enfermedad sistémica compleja y de dificil abordaje, es lo ideal hacer un tratamiento multidisciplinar y la nutrición debe ser un aspecto de la salud a controlar de manera específica.