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Los primeros descubrimientos sobre la esclerosis múltiple se llevaron a cabo en la primera mitad del siglo XIX, fueron Cruveilhier en 1835 y Carswell en 1838 los autores que  llevaron a cabo los primeros hallazgos de alteraciones anatómicas en el cerebro.

Pero no fue hasta el año 1968 cuando el neurólogo francés Martin Charcot identificó los primeros síntomas clínicos de la enfermedad. 

¿Qué es la esclerosis múltiple?

La esclerosis múltiple es una enfermedad que produce una afectación en lo que conocemos como sustancia blanca, la capa que recubre el sistema nervioso central llamada mielina. La enfermedad se caracteriza por la aparición de placas en la mencionada sustancia blanca y afecta de manera crónica en forma de brotes a las personas que la padecen con afectación de tipo neurológico.

La sustancia blanca del sistema nervioso central formada por fibras nerviosas recubiertas por una vaina de ¨mielina¨ que es destruida, es sustituida por estas placas de tejido endurecido (esclerosado) que interrumpe o anula la conducción nerviosa.

Estas placas están difuminadas por diversas zonas del sistema nervioso central y no suelen tener un tamaño mayor de 1,5 cm. de diámetro, en muchos casos existen zonas cercanas de estas pequeñas placas que se unen dando origen a placas de mayor tamaño. Por esto la esclerosis múltiple también es denominada esclerosis en placa.

Dentro del tipo de placas podemos clasificarlas en aquellas que se producen de manera aguda con los brotes de la enfermedad en donde prima la inflamación, y otras de tipo crónico que no presentan características inflamatorias, pero si se puede ver a nivel macroscópico un mayor aumento en la degeneración de la mielina.

La esclerosis múltiple es de causa desconocida y es la enfermedad neurológica crónica más frecuente entre adultos jóvenes (20-40 años).

Kurtzke identificó unas zonas geográficas de riesgo a la hora de padecer la enfermedad y las dividió en riesgo alto, medio y bajo en función de la ubicación en el planeta. España se encuentra ubicada en una zona de riesgo medio.

Tipos de esclerosis múltiple

Existen diversas formas en la que la enfermedad afecta a las personas que la padecen. Según dicho grado de afectación y como cursa la enfermedad podemos distinguir los siguientes tipos de esclerosis múltiple;

Esclerosis Múltiple recurrente-remitente (EMRR). Cursa en forma de brotes seguidos de periodos estables de distinta duración. Las recaídas suelen aparecer por la presencia de nuevas lesiones en el sistema nervioso central que conlleva sintomalogía neurológica asociada.

Una vez superado el brote, la enfermedad puede permanecer inactiva y estable por un largo periodo de tiempo y suele ser la presentación más frecuente en la personas con esclerosis múltiple.

Esclerosis Múltiple progresiva secundaria (EMPS). Este tipo de esclerosis es la que en muchos casos desarrollan alrededor del 50% de las personas que comienzan con EMRR y que provoca episodios recurrentes de mayor frecuencia y con periódos asintomáticas mas cortos.

Esclerosis Múltiple progresiva primaria (EMPP). Este tipo de esclerosis múltiple cursa de manera progresiva con un comienzo concreto y una evolución de la sintomatología que va aumentando la discapacidad de las personas que la padecen. Suele presentarse en 1 de cada 10 personas que padecen la enfermedad.

Esclerosis Múltiple progresiva recidivante (EMPR). Es la presentación menos habitual de la enfermedad y cursa con una progresión permanente y con brotes constantes sin remisión completa de los mismos.

Síntomas de la esclerosis múltiple

Los síntomas de la enfermedad son variables y van a depender de la localización y el número de lesiones que presenta la persona afectada.

Síntomas y signos motores

Síndromes:

1- Piramidal:

  • déficit motor
  • hiperreflexia
  • espasticidad extensora MMII
  • espasticidad flexora  MMSS
  • signo de Babinski

2- Cerebeloso:

  • estático – ataxia locomotora
  • cinético -sinergias
  • temblor intencional

3- Del cordon posterior:

  • ataxia locomotora
  • signo de Romberg positivo

4- Vestibular de tipo central:

  • inseguridad y desequilibrio
  • ataxia locomotora
  • signo de Romberg positivo
  • nistagmos

Trastornos de la marcha

Pueden ser un signo inicial de la enfermedad que se agrava a medida que evoluciona. La marcha puede verse afectada por un déficit funcional, alteración de la coordinación o temblores.

Trastornos sensoriales

Tales como falta de sensibilidad o parestesias, presencia del signo de Lhermitte que consiste en una descarga eléctrica que desciende por la columna y MMSS al flexionar el cuello, así como alteraciones esfinterianas

Trastornos visuales

Aparición de alteraciones como neuritis óptica o edema papilar

Alteraciones troncoencéfalicas

Puede aparecer diplopia, vértigo, neuralgia del trigémino, deglución alterada o oftalmoplejía internuclear.

Otros síntomas o problemas asociados que puede presentar la enfermedad son trastornos psiquiátricos, atrofia muscular,fasciculaciones, fatiga, dolor, etc.

Diagnóstico de la esclerosis múltiple

Para realizar un diagnóstico definitivo de la esclerosis múltiple deben de darse una serie de características tales como haber al menos historia clínica de dos crisis, además deben aparecer evidencia de los lesiones separadas en la sustancia blanca del sistema nervioso central.

Será necesario realizar pruebas complementarias como resonancia magnética nuclear  de la cabeza y médula espinal para evidenciar las lesiones, ya que las lesiones en la sustancia blanca se observan con gran nitidez, y es una prueba necesaria para confirmar el diagnóstico de esclerosis múltiple.

También sería necesario para confirmar el diagnóstico de certeza realizar una punción lumbar y poder llevar a cabo un análisis del líquido cefalorraquídeo ya que esta prueba tiene gran valor en un paciente con sospecha de esclerosis múltiple.

En la muestra debe aparecer un aumento de linfocitos que nos indica proceso agudo y existe una mayor producción de inmunoglobulinas (IgG) dentro del sistema nervioso central lo que confirma enfermedad inflamatoria del mismo.

Causas de la esclerosis múltiple

Aún hoy en día se especulan con las causas de la enfermedad pero se presuponen dos teorías básicamente. 

Los factores genéticos parecen ser uno de los principales factores predeterminantes para poder padecer la enfermedad. Si bien se realizan estudios constantemente, aún no se han identificado de manera específica cuáles son dichos genes implicados.

Los factores medioambientales, concretamente un posible virus se piensa que puede ser el que desencadena la activación genética que hace que nuestro cuerpo produzca la enfermedad generando las placas que destruyen la mielina del sistema nervioso central.

Tratamiento de la esclerosis múltiple

No existe un tratamiento definitivo y plenamente efectivo para eliminar la enfermedad. Los tratamientos buscan estabilizar los síntomas intentando disminuir la severidad de los brotes y controlando la posible discapacidad que genera en las personas que la padecen.

Suelen ser habituales el uso de los interferones beta 1b y 1a y el acetato de glatiramero en forma inyectable según necesidad de cada caso. Es la medicación habitual para intentar reducir el avance de la enfermedad y controlar los posibles brotes. 

Si la persona afectada de esclerosis múltiple no responde al tratamiento anteriormente indicado se utilizaría natalizumab o fingolimod con posibes efectos nocivos que deben contrarse.

Para el control de los espasmos y el dolor se utiliza tetrahidrocarbocannabinol o cannabidiol.

En algunos casos con intención de favorecer más rápido la recuperación de un brote fuerte el médico suele prescribir dosis altas de corticoides, no mejora la enfermedad pero ayuda a que la recuperación sea más rápida, si el brote es leve puede obviarse o utilizar corticoides a dosis bajas.

Otros tratamientos propuestos son los inmunosupresores que afectan al sistema inmunológico pero de manera indiscriminada con unos elevados efectos secundarios no deseados. Los utilizados habitualmente son azatioprina, ciclofosfamida, metotrexato y mitoxantrona.

La fisioterapia es otro tratamiento fundamental en estos pacientes, ya que hacer frente a los problemas funcionales y motores es imprescidible para que las personas afectadas de esclerosis múltiple conserven la mayor autonomía y calidad de vida posibles.

Se sigue trabajando en el estudio de nuevas terapias y tratamientos entre los que se incluyen las células madre en un intento por favorecer la regeneración de las zonas de mielina dañadas en el sistema nervioso central.

¿La esclerosis múltiple tiene cura?

Actualmente la esclerosis múltiple no tiene cura. Existen varios tratamientos para controlar los síntomas que provoca y controlar así los efectos en la reducción de la calidad de vida de las personas que la padecen.

Las limitaciones que pueden aparecer pueden ser muy variables dependiendo también del tipo de esclerosis múltiple que se padezca, pero en cualquier caso el enfoque debe ser multidisciplinar y sintomático, para intentar que las personas que padecen esclerosis múltiple puedan continuar con su vida con la mayor normalidad posible.

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