¿COMO SE DIAGNOSTICA LA FIBROMIALGIA?

En esta oportunidad vamos a compartir puntos importantes en relación al diagnóstico de fibromialgia.Es importante mencionar que la fibromialgia es un problema crónico, es decir, de larga duración, que suele causar mucho cansancio y dolores en puntos específicos del cuerpo.

Su diagnóstico es muy importante para tratarlo de inmediato y evitar que la enfermedad avance y pueda causar más dolor y limitaciones. Sin más preámbulos veamos como diagnosticar la fibromialgia y mucho más acerca de dicha enfermedad.

GENERALIDADES

La fibromialgia es un síndrome con múltiples síntomas que pueden darse de manera conjunta, incluyendo dolor generalizado, disminución del umbral del dolor, fatiga incapacitante y ansiedad. Todavía se desconoce la causa de esta afección, pero se ha destacado la implicación de alteraciones particulares en la neurotransmisión, que llevan a una mala interpretación de los estímulos dolorosos.  La fibromialgia es un trastorno de hipersensibilidad.

Este trastorno del procesamiento del dolor también implica el compromiso progresivo de los sistemas inmunológico y endocrino. Cuando la fibromialgia se diagnostica y se trata adecuadamente, la mayoría de las personas se benefician de una reducción significativa de los síntomas y una mejora en su calidad de vida.

DIAGNÓSTICO

La fibromialgia está en gran medida subdiagnosticada: se estima que un paciente con fibromialgia tarda una media de cinco años en obtener un diagnóstico preciso. A nivel diagnóstico, enmarcar tal patología es extremadamente complejo: muchos síntomas son inespecíficos y pueden imitar presentaciones clínicas de otras condiciones patológicas. Además, no hay pruebas de laboratorio específicas disponibles para confirmar el diagnóstico de fibromialgia.

Los médicos hacen su diagnóstico usando información obtenida de los siguientes datos:

  • Historia clínica de los pacientes
  • Síntomas auto-referidos
  • Examen físico completo
  • Evaluación manual de puntos sensibles (puntos gatillo)

Durante el diagnóstico, el médico también evalúa la gravedad de los síntomas relacionados, como fatiga, trastornos del sueño y trastornos del estado de ánimo. Esta evaluación ayuda a medir el impacto de la fibromialgia en la función física y emocional, así como en la salud general del paciente.

En la fibromialgia, el diagnóstico diferencial juega un papel importante, ya que el médico tendrá que descartar otras afecciones que puedan causar síntomas similares.

Otro punto fundamental a tener en cuenta es que la presencia de otras enfermedades, como la artritis reumatoide o el lupus eritematoso sistémico, no excluye el diagnóstico de fibromialgia.

ANAMNESIS

Muy a menudo la anamnesis produce una imagen confusa o no del todo clara de la presentación. La fibromialgia es un trastorno crónico y a menudo prolongado. El paciente presenta síntomas previos importantes, pero a menudo no acompañados de evidencia de enfermedad (es decir, el diagnóstico no fue capaz de definir la enfermedad). También por esta razón, el paciente es valorado por varios especialistas: reumatólogos, neurólogos, especialistas en dolor crónico, etc.

Aunque la historia clínica de cada paciente puede ser muy diferente, la fibromialgia suele desarrollarse progresivamente con:

  • Una reducción de la función muscular
  • Un estado de dolor o incomodidad
  • Una limitación injustificada, desde el punto de vista clínico y funcional, en la ejecución del movimiento

La anamnesis también es útil para sacar a relucir una asociación entre la sintomatología y eventos físicos o emocionales específicos que pueden haber desencadenado la fibromialgia, como traumas, problemas familiares, estados emocionales alterados y estrés.

EXAMEN OBJETIVO

La imagen puede variar mucho de un paciente a otro. La fibromialgia en cualquier caso tiene etiología muscular y tendinosa. El examen objetivo no muestra ningún signo particular, pero tiende a registrar una alteración de la sensibilidad de las extremidades o de otras partes del cuerpo: ejerciendo presión, aunque sea leve, en ciertos puntos sensibles (puntos gatillo), es posible evocar incluso un dolor agudo.

Estos puntos sensibles no son aleatorios y se caracterizan en general por el hecho de que, en el sujeto sano, su estimulación no induce reacciones dolorosas (o al menos no en todos los puntos).

A nivel del punto sensible, se pueden encontrar regiones de contractura o alteraciones en la anatomía gruesa del músculo. No hay signos específicos de patología nerviosa en el examen neurológico.

CRITERIOS ARC PARA EL DIAGNÓSTICO

En 1990, el Colegio Americano de Reumatología (ACR) estableció dos criterios para el diagnóstico de la fibromialgia:

  • Que el dolor esté presente durante al menos tres meses
  • Dolor positivo en palpación digital en al menos 11 de los 18 puntos sensibles.

El problema con estos criterios diagnósticos es que están demasiado enfocados en el aspecto físico de la fibromialgia y, de hecho, este enfoque puede potencialmente generar errores diagnósticos:

  • Los síntomas dolorosos pueden variar enormemente con el tiempo, incluso de un día para otro
  • Los pacientes no siempre experimentan dolor generalizado en todo el cuerpo
  • La búsqueda precisa de los puntos sensibles requiere un cierto esfuerzo manual: la presión puede ejercerse sobre puntos anatómicos incorrectos o con fuerza excesiva

Hoy en día, el diagnóstico se basa en una evaluación más completa del paciente.

En la práctica general, los criterios diagnósticos más recientes incluyen la evaluación de:

  • Perpetuación del dolor durante al menos tres meses
  • Síntomas relacionados, como fatiga, trastornos del sueño y trastornos del estado de ánimo
  • Condiciones de estrés
  • Ninguna otra condición subyacente que pueda causar dolor
  • Análisis de sangre y otras pruebas de laboratorio para excluir condiciones patológicas con un cuadro clínico similar

Por último, el diagnóstico también puede realizarse sólo en presencia de unos pocos puntos sensibles, siempre que estén asociados con los síntomas característicos que los acompañan.

PRUEBAS DE LABORATORIO

No hay evidencia específica de laboratorio para confirmar el diagnóstico de fibromialgia, pero el médico puede decidir profundizar la valoración clínica del trastorno con algunas investigaciones que pueden excluir otras afecciones de síntomas similares.

Estas condiciones incluyen:

  • Deficiencia de vitamina D
  • Hipotiroidismo (niveles bajos de hormonas por la hipoactividad de la glándula tiroides)
  • Enfermedades de paratiroides (que afectan el nivel de calcio en la sangre, por ejemplo: hiperparatiroidismo)
  • Enfermedades musculares, como polimiositis
  • Hipercalcemia (niveles excesivos de calcio en la sangre)
  • Enfermedades infecciosas como la hepatitis y el SIDA
  • Enfermedades y deformaciones óseas (p.ej. enfermedad de Paget)
  • Neoplasias

Por lo tanto, los análisis de sangre pueden incluir:

  • Examen hemocromocitométrico completo
  • Pruebas de la función tiroidea (TSH, T4) y nivel de calcio en la sangre
  • ESR (tasa de sedimentación de eritrocitos), PCR (proteína C reactiva), prueba de ANA (anticuerpos antinucleares), factor reumatoide (FR)
  • Creatinfosfoquinasa (CPK)
  • Fosfatasa alcalina (FA)
  • Transaminasas, anticuerpos contra el VEB y el VHC

En términos generales, los parámetros de laboratorio tienden a ser normales en la fibromialgia y se utilizan principalmente para excluir otras enfermedades reumáticas.

Por ejemplo:

  • En caso de fibromialgia, la tasa de sedimentación eritrocítica (ESR) suele ser normal
  • Los ANAs de la fibromialgia no suelen ser altos (aunque detectables en el 10% de los casos), mientras que se encuentran comúnmente en el caso del lupus eritematoso sistémico
  • El factor reumatoide (FR) es positivo en la mayoría de los pacientes con artritis reumatoide
  • La polimiositis se caracteriza por el aumento de los niveles de CPK y enzimas musculares.
  • Cualquier cambio radiológico detectable en la articulación es atribuible a la patología reumática concomitante (ejemplo: artritis).